¿Necesito licencia de caza para hacer este curso?
No. Es un curso práctico abierto a cazadores, guardas, técnicos y aficionados a la naturaleza. No habilita administrativamente: enseña a leer rastros en el campo.
Curso práctico para aprender a leer el monte español: huellas, excrementos, marcas territoriales y rastros completos de las principales especies cinegéticas.

Este curso de rastros y huellas en el campo está pensado para cazadores, guardas, técnicos de fauna y aficionados a la naturaleza que quieren aprender a leer el monte español con método. No es un examen oficial ni una habilitación administrativa: es un itinerario práctico de aprendizaje, diseñado para que después de las siete unidades el alumno reconozca en segundos la huella de un jabalí, distinga la pisada de un corzo de la de una cría de ciervo, identifique un excremento de zorro por su forma retorcida y su olor amoniacal o sepa que está delante de un revolcadero de berrea y no de una simple poza. Rastrear no es un don ni una intuición innata: es una técnica que se construye a base de tarjetas mentales, observación dirigida, cruce de indicios y método. Quien la aprende sale del campo con información que el cazador medio se pierde por completo.
El temario recorre las cuatro grandes familias de rastro presentes en cualquier coto peninsular. En primer lugar, las pisadas, divididas por tamaño y patrón en caza mayor (jabalí, ciervo, gamo, corzo, muflón, cabra montés), caza menor (conejo, liebre, zorro, garduña, perdiz roja), anátidas de humedal (ánade real, ánade silbón, cercetas, patos buceadores) y limícolas de orilla (agachadiza, avefría). En segundo lugar, los excrementos, una fuente de información tan rica como infravalorada: cilindro segmentado del jabalí, cagarrutas brillantes del corzo, cilindro retorcido del zorro depositado en piedra alta para marcar territorio, bolitas esféricas concentradas en cagaderos del conejo o dispersas de la liebre, cilindrillos con punta blanca de las galliformes. En tercer lugar, las marcas territoriales que los animales dejan deliberadamente: frotaderos en troncos, bañas de jabalí, revolcaderos de berrea, escarbaduras, marcaje por orina. Y en cuarto lugar, la lectura más fina del individuo: estimar edad, sexo y peso aproximado a partir de la geometría del paso, la proporción largo-ancho y la profundidad de hundimiento de la pisada. El curso cierra con dos bloques metodológicos —tarjetas mentales para reconocimiento rápido y cuaderno de campo del rastreador— que convierten el conocimiento aislado en una herramienta de trabajo reutilizable año tras año.
El programa está orientado a un público amplio: cazadores con licencia D o E que quieren mejorar su lectura previa del coto antes de una jornada de batida, aguardo o rececho; guardas rurales que necesitan documentar presencia de especies y elaborar partes técnicos; estudiantes de ciclos formativos forestales o de gestión cinegética; aficionados al senderismo y a la fotografía de naturaleza que quieren entender lo que el monte les enseña. No hay examen oficial al final del curso porque el aprendizaje se mide en campo, no en papel: cuando salgas a rastrear y reconozcas en tres segundos la huella, cruces dos indicios coherentes y anotes la entrada en tu cuaderno, sabrás que el método ha calado. Las salidas guiadas con guardas y técnicos experimentados son el complemento natural a la teoría: una mañana con alguien que lleva veinte años leyendo el mismo monte vale por diez salidas en solitario y por veinte libros sobre la materia. Si combinas teoría, salidas guiadas y cuaderno de campo sostenido, en dos temporadas conocerás el coto con un detalle que ninguna cantidad de batidas sin método alcanza.
7 bloques temáticos · 18 lecciones · cientos de preguntas tipo examen.
Qué es un rastro, qué tipos hay (pisadas, excrementos, marcas, comederos, encames) y cómo leer el monte con método.
Pisadas y rastros de jabalí, ciervo, gamo, corzo, muflón y cabra montés: forma, tamaño, paso y diferencias clave.
Rastros de conejo, liebre, zorro, garduña y perdiz roja: identificación rápida en sustrato seco y húmedo.
Pisadas palmeadas de ánades, cercetas y fochas; rastros de limícolas en barro y orilla.
Identificación por excrementos (forma, contenido, frescura) y marcas: frotaderos, escarbaduras, comederos y bañas.
Cómo deducir edad, sexo y peso aproximado a partir del tamaño, profundidad y disposición de las pisadas.
Resumen visual de rastros clave y técnica de memorización: tarjetas mentales, salidas guiadas y registro de campo.
Cada bloque del temario está disponible también como episodio de audio de 5-7 minutos, narrado por voz humana. Te lo pones conduciendo, paseando o en la terraza y entras al examen con los conceptos frescos.
Así son las 18 lecciones del curso: mnemotecnia para fijar lo clave, explicación corta y una pregunta tipo examen al final.
Un rastro es cualquier huella material que un animal deja a su paso. Aprender a rastrear es aprender a leer un texto que el monte escribe sin parar y que se borra rápido. La primera lección consiste en saber qué tipos de rastros existen, porque la mayoría de cazadores y aficionados se quedan únicamente con la pisada y se pierden el 80 % de la información disponible. Las siete familias de rastro Recordamos la palabra PERMITE para no dejarnos nada cuando llegamos a una zona nueva. Pisadas La huella de la pata sobre el sustrato. …
Empezar este cursoCada lección incluye una regla mnemotécnica corta diseñada para el examen.
Identificación de especies, armas y modalidades con imágenes reales.
Mismo número de preguntas, mismo tiempo y misma penalización que el oficial.
Cada lección cita BOE, Guardia Civil o MITECO — no inventamos normativa.
Sobre el curso y el examen.
No. Es un curso práctico abierto a cazadores, guardas, técnicos y aficionados a la naturaleza. No habilita administrativamente: enseña a leer rastros en el campo.
No. Es un itinerario de aprendizaje progresivo. El progreso se mide en campo: identificar especies por su rastro y cruzar indicios con seguridad.
Caza mayor (jabalí, ciervo, gamo, corzo, muflón, cabra montés), caza menor (conejo, liebre, zorro, garduña, perdiz roja) y aves de humedal (anátidas y limícolas).
Una libreta pequeña, lápiz, regla o cinta métrica, móvil con cámara y disposición a parar muchas veces en cada salida para fijar bien los indicios.
La mañana siguiente a una lluvia o nevada suave es el momento ideal. Orillas, lindes, vaguadas y caminos forestales son los mejores embudos del monte.
El zorro al trote pisa enlazado, dejando una sola línea de huellas. El perro suele caminar con pisadas paralelas formando dos líneas. Mira al menos 5 pisadas.