Sobre este curso
Este curso de radios y comunicaciones en monte cubre el uso real de equipos de radio en entornos rurales y de caza: desde el walkie de PMR446 que lleva cualquier cazador para coordinar una batida hasta el equipo de banda comercial que usa una empresa de organización de monterías, pasando por la banda CB-27 de los pescadores costeros y la radioafición usada por voluntarios de Protección Civil en operaciones de rescate. La cobertura del móvil en cabeceras de río, en cañadas y en sierras es muchas veces nula o intermitente — la radio sigue siendo la herramienta de coordinación, de seguridad y, llegado el caso, de salvavidas.
El temario empieza por el marco legal: qué bandas se pueden usar sin licencia (PMR446, LPD, banda de caza autorizada por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones), qué requieren autorización individual (banda comercial PMR o CMR, repetidores particulares), qué exige examen y licencia personal (radioafición — clase A y clase B, con sus pruebas teóricas correspondientes). Se cubre la normativa de potencia máxima por banda (0,5 W para PMR446, 10 mW PIRE para LPD, hasta 5 W para CB-27, 1000 W para HF de radioafición), la prohibición de modificar equipos para subir potencia y las sanciones de la Ley General de Telecomunicaciones por uso indebido de frecuencias.
El bloque de equipos recorre los walkies más comunes en caza y montaña (Motorola TLKR T82 Extreme, Midland G9 Pro, Baofeng UV-5R como ejemplo de radio multibanda con sus pegas legales), las antenas (látigo de chicharra vs antena rígida de mayor ganancia, ¿por qué un walkie sin antena externa no es lo mismo que con una Diamond NR-770?), las baterías (cargas en monte, gestión de autonomía en jornada larga, batería externa USB para emergencias) y los accesorios (auricular de oreja para batida silenciosa, micrófono de mano para guía de batida que sostiene rifle, fundas estancas para pesca y truchas en lluvia).
El núcleo del curso es operativa real: cómo se organiza una batida con dos canales (un canal de batida activo y un canal de emergencia siempre limpio), reglas de orden de palabra para no pisarse, terminología (puesto fijo, cuerda de batidores, paso de animal, todos a tirar, fin de cuerda, cazador herido), el protocolo de fin de mancha y, sobre todo, la comunicación con el 112 y con el GREIM cuando hay un herido: qué frecuencia abrir, qué decir, en qué orden, qué coordenadas dar (UTM frente a decimal frente a la app del 112), cómo guiar al helicóptero a tu posición. El curso cierra con buenas prácticas — disciplina de silencio, no usar canal de batida para chistes, protocolo de check-in al final de jornada — y casos de uso de pesca y montaña que comparten el mismo manual operativo.
No es una habilitación oficial, pero quien gestione una sociedad de cazadores, un coto privado o una empresa de turismo cinegético necesita este temario para no jugarse sanciones de la inspección de la SETSI ni accidentes en una batida mal coordinada.